BBC Ministerio Hispano

En Caná de Galilea

Estamos participando de la boda que se está celebrando
Juan 2:1-11
¿Era en verdad vino lo que se estaba bebiendo en la boda? ¿Cómo era el vino en esta época en Palestina?
El vino al que hace referencia este pasaje era una bebida hecha con jugo de uvas fermentado. Se obtenía exprimiendo las uvas dentro de grandes cubas de piedra que tenían un desagüe pequeño en uno de los extremos. El jugo se recogía y se ponía en tinajas y se colocaba en cisternas frescas cavadas en la roca para dejarlo allí fermentar. En el tiempo del Nuevo Testamento el vino se guardaba en odres y generalmente se diluía con agua antes de beberlo, lo que producía una bebida refrescante con bajo contenido alcohólico. El vino se usaba también como medina y como desinfectante. No debemos de perder de vista que en estos tiempos no existía el agua mineral embotellada ni la Coca-Cola. El agua era obtenida de pozos y en algunas raras ocasiones de manantiales. También se recogía agua cuando llovía, pero estas aguas estaban llenas de impurezas. Hay evidencias de que el agua se hervía para purificarla antes de tomarla
o mezclarla con el vino y también se acostumbraba a filtrar.
La Biblia condena la borrachera y los excesos en el tomar, y también condena los excesos en comer; pero describe al vino como parte de la comida típica en Palestina. Pienso que pedirle a cualquier hermano que haya nacido y viva en un país productor de vino que se abstenga de tomarse un vaso de vino en la comida, es tal vez llevar las cosas demasiado lejos.
En la Biblia el origen de los viñedos se remonta a los días de Noé, Génesis 9:20-21. El cuidado de las viñas aparece descrito en Isaías 5:1-6, y el de la cosecha en Isaías 1:8. En tiempos del Antiguo Testamento a los viñedos no se les podían quitar todas las uvas en el tiempo de la cosecha, pues había que dejar para los pobres y los extranjeros, Levítico 19:10 y también para los huérfanos y las viudas Deuteronomio 24:21, lo cual me lleva a pensar, que el vino era una bebida ampliamente usada. En el Nuevo Testamento, Jesús utilizó con mucha frecuencia a la viña para presentar una analogía con el Reino de Dios, Mateo 20:1-16.
Quiero enfatizar que el agua era la bebida principal y que se obtenía de pozos y cisternas,también se bebía leche, aunque se consideraba como un alimento. Se consumían diferentes tipos de vino: el vino “nuevo” era un vino dulzón que se obtenía probablemente del primer jugo que salía antes de comenzar a pisar la uvas. Hay estudiosos de la Biblia que plantean que el “vino nuevo” no había fermentado; sin embargo, en la Biblia se habla de sus efectos intoxicantes, Hechos 2:13. Por supuesto que no había refrigeradores y no se había inventado la fabricación del hielo, por lo que era casi imposible guardar el jugo de uvas,después de la cosecha, sin que este se fermentara. Se menciona un “vino amargo”, tal vez una especie de vinagre que se mezclaba con aceite de oliva y era una bebida que tomaban los
jornaleros, Rut 2:14 y Lucas 23:36. El vino se consideraba un artículo de lujo que podía alegrar el corazón, Salmo 104:15 o nublar la mente, Isaías 28:7 y Oseas 4:11.
Yo no tengo dudas de que Jesús hizo vino y siendo Dios y no conociendo la imperfección, hizo el mejor vino que alguna vez alguien hubiera probado.
Quiero, sin embargo, aclarar que el vino aquel no era como el que se consume hoy. El vino en Palestina por lo general se mezclaba y contenía tres partes de agua y una de vino. Tal vez por esto Jesús mandó a llenar las tinajas con agua, Él no necesitaba que la tinajas tuvieran agua para llenarlas de vino. También se consumía en Palestina una mezcla hecha con una parte de agua y una de vino y también se consumía vino sin mezclar, pero este era llamado “vino fuerte” y su uso era ás limitado. El vino mezclado con agua era llamado VINO (oinos) y el vino no mezclado con agua se llamaba akratesteron que traducido es LICOR que equivale a decir, “vino sin mezclar”, veamos Levítico 10:9, Deuteronomio 14:26 y 1 de Samuel 1:15
En el Talmud que recoge la tradición oral del judaísmo entre el 200 a.C. y el 200 d.C. se discute la mezcla del vino con agua. En la Sabbath 77a se establece que el vino que no contenga tres partes de agua, NO ES VINO. En el Pesahim 108b se establece que los cuatro vasos de vino que todo judío debe consumir en el pasover (PASCUA) deben contener tres partes de agua y una de vino. En la Enciclopedia Judía de 1901 Vol. 12, pp. 533 se establece la distinción entre Yayin vino mezclado con agua y Yayin Hai o Mazug, vino sin diluir.
Quiero insistir una vez más en el hecho de que debemos tener muy presente que en aquella época no había muchas cosas para beber, repito, no había Coca-Cola, ni Pepsi, ni Sprite,ni tampoco Jarrito o Materva. Para poder beber el agua tenían que hervirla, lo cual era costoso
y difícil, podían filtrarla, lo cual requería mucho tiempo o mezclarla con vino, que era la forma más segura, rápida y barata, y por lo tanto la más usual. No existía el agua potable, como la conocemos hoy ya que los acueductos tenían otros propósitos y no usaban tuberías.
En el versículo cuatro vemos que: “Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora”. María no le pidió que hiciera algo, simplemente le informó la situación que se había presentado y a la cual Él probablemente había contribuido. María conociendo el corazón de Jesús y estando consciente de que era Dios, sin prestarle mucho caso a sus protestas según el versículo cinco: “dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere”… Es indudable que María tenía plena confianza en Jesús. Cuando a mí se me rompe algo en casa, antes de llamar a alguien para que venga a arreglarlo, llamo a mi hijo que es capaz de componer casi todo lo que se pueda romper. Es una confianza especial que los padres tenemos en nuestros hijos, y considero que esto es lo que tenía María, confianza en que Jesús resolvería la situación que se había creado.
Hay un hecho que quiero destacar y que debe ser visto a la luz de las costumbres en palestina en los tiempos del Nuevo Testamento, el hecho de de que Jesús la llamara “mujer” y no MADRE implica que NO le debía obediencia y NO tenía por qué hacer lo que ella le estaba pidiendo. La palabra usada es gynai que no implica un tratamiento frío o irrespetuoso, pero sí marca un cierto distanciamiento. No se usa cuando existe mucha confianza, como la que existe entre una madre y un hijo. Esta es una afirmación enigmática pues Su hora parece hacer referencia a su muerte. Esta palabra se repite varias veces, pero nadie sabe a lo que Él se está refiriendo. Esta expresión lo dice TODO acerca de Él, y sin embargo NO DICE nada. Pero María no se intimidó ni pareció prestarle atención… Ahora entiendo mejor a mi esposa cuando le imparte “sus consejos” a nuestros hijos, que por supuesto ellos rechazan, pero ella, como María, sigue adelante con su misión.
Hasta este punto y justo en este momento, veo una aplicación práctica. No le pido que esté de acuerdo conmigo, pero no por eso voy a dejar de expresar lo que pienso:¿Necesita usted que se produzca un milagro en su vida? Esta es la respuesta: Haced todo lo que os dijere…¿Se le están terminando las provisiones? ¿Perdió el empleo? ¿No sabe cómo va a pagar?Esta es la respuesta: Haced todo lo que os dijere…¿Se va a acabar la fiesta de pronto? ¿Tendrá que pasar la pena de decir que se acabó?Esta es la respuesta: Haced todo lo que os dijere…Considero que si cada uno de nosotros hiciéramos todo lo que Jesús nos dice que hagamos, nuestras vidas serían muy diferentes y nuestra situación cambiaría radicalmente…
Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros,
Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua […] Y las llenaron hasta arriba…
Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo,
10 y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora…
¿Qué había ahora en las tinajas? ¡Había buen vino! No le demos rodeos. Considerando las costumbres y la tradición judía, podemos asumir que lo que apareció en las tinajas fue una mezcla de agua con vino, de manera que agradara a los invitados y pudiera ser bendecida según la costumbre judía.
11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
Quiero llamar la atención sobre un hecho en el cual tal vez usted no haya pensado. Este fue el primer milagro que registra la Biblia que ocurrió en Israel después de que Daniel fuera librado del foso de los leones y de que la Mano de Dios escribiera en la pared del palacio construido por Nabucodonosor durante el banquete de Belsasar, es decir, que por espacio de unos 500 años no se registran milagros en la Biblia.
Para que podamos imaginarnos mejor lo que esto significa piense que hace un poquito más de 500 años que Cristóbal Colón piso por primera vez el suelo americano. Mire cuántas cosa han cambiado, de las carabelas a las naves Apolo, de los diarios de navegación escritos a mano a las computadoras, hace solo un poco más de cien años que se inventó el automóvil. Y habían pasado 500 años de historia en Israel sin que Dios hiciera un milagro…
Observe este hecho que me llama mucho la atención: Moisés convirtió el agua en sangre y Jesús transformó el agua en vino. Con Moisés vino La Ley y con Jesús vino la GRACIA. Esto no quiere decir nada, pero es un hecho que me ha hecho pensar bastante.
Había ocurrido un milagro. Los milagros fueron hechos por Dios para darle un mensaje al pueblo de Israel, en 1 Corintios 1:22 Pablo da una explicación, dice él: “Los judíos quieren ver señales milagrosas, y los griegos buscan sabiduría…(DHH). Los milagros aparecen por primera vez en el AT en el libro de Éxodo. Por medio de los milagros Dios ratificó la autoridad de Moisés ante el pueblo. La próxima vez que vemos milagros es en tiempos de Elías y Eliseo. Los milagros que hicieron fueron para confirmar que el mensaje que estaban presentando provenía de Dios. La última vez que vemos milagros es con Daniel y sus amigos para manifestar que Dios estaba con ellos. La próximo vez que se narran milagros en la Biblia es al inicio del ministerio de Jesús. Al igual que en el Antiguo Testamento, los milagros fueron hechos para dar evidencias del origen divino del mensajero y del mensaje. Los milagros de Jesús revelan también Su autoridad. Al estudiar los milagros tenemos que considerar lo que ellos revelan de la persona y autoridad de Jesús. Este primer milagro, relatado solo en el Evangelio de Juan, revela en primer lugar, la gloria de Jesús, como el Hijo de Dios, según Juan 2:11, en segundo lugar, ayudó a que sus discípulos depositaron su fe en Él. En este milagro ellos vieron su gloria y entendieron que Él era digno de que creyeran en Él. ¿Crees tú en Él?

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